El pez no se puede tragar el océano-De dónde viene el permiso

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El pez no se puede tragar el océano-De dónde viene el permiso

Mensaje  mariocesar el Miér Feb 17, 2016 1:52 pm

2016 02 10 El pez no se puede tragar el océano
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2016 02 15 De dónde viene el permiso Mawlid Mubarak
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Re: El pez no se puede tragar el océano-De dónde viene el permiso

Mensaje  mariocesar el Miér Feb 17, 2016 1:55 pm


Celebracion Rabbani
15 de febrero a las 18:37 ·
21/02/2015 – EL SECRETO SE DERRAMA EN LA VERACIDAD
Sohbat de Sheij Abdul Rauf de Argentina
Nawaitu al-arba'in, Nawaitu al-uzla, Nawaitu al-khalwa, Nawaitu al-i'tikaf, Nawaitu s-suluk, Nawaitu r-riada, lil-lahi ta'ala fi hada l-jami.
Madad ya Sayyidi, Madad ya Sayyidi, Madad ya Sayyidi. Dastur ya Grand Sheij Abdullah al Faiza ad-Daghestani, Dastur ya Mawlana Sheij Nazim al Haqqani, Dastur ya Mawlana Sheij Mehmmet al Naqshbandi al Haqqani. Dastur. Dastur.
Bismillahi ar-Rahmani ar-Rahim.
La única salida que hay cuando todo se desmorona, es el Haqq. Si ya se desmoronó y no tienen Haqq, ya está. Si todavía no se desmoronó, trabajen en el Haqq. ¿De qué hablo? Todo se desmorona, todo. Por un motivo o por otro. La vida de la gente normal se cae a pedazos, porque la gente normal miente. No hay como comprobarlo in situ, poder verlo. Pero, ¿cómo? No es la fe. Si, por supuesto que es la fe. ¿Pero saben qué? Nuestra fe es débil. Y además, ya dijimos, sin Haqq no hay fe.
No hay creencia posible sin obediencia. Es decir, no podemos decir que somos creyentes si no obedecemos los mandatos de Allah (swt). No hay fe sin veracidad. Nuestra fe hace agua. La podemos sostener como maquillaje, siempre y cuando la lluvia no nos pegue en la cara. En cuanto nos mojamos, el maquillaje se diluye. Entonces, cuando todo se desarma, lo único que nos salva es el Haqq. Y el Haqq, hay que trabajarlo hoy, y no exportarlo. No vayan a hablarle de Haqq a otra gente. Para hablar de Haqq, hay que vivir el Haqq. Si no, no se puede hablar de Haqq.
Así que hagan el esfuerzo inmenso de intentar vivir el Haqq. Por lo menos, en la mayor parte de las cosas. Somos seres humanos, y siempre nos quedan resquicios. Pero, si nuestra vida está limpia, Maa sha Allah, la gente lo ve. La gente lo ve. A la gente no se le puede decir cosas sin que lo puedan ver. ¿Cómo se agarra a los padres de uno y se les dice que son unos mentirosos? No se puede. Si no son musulmanes y no están siguiendo un camino. O peor, a los abuelos. No se puede. ¿Qué vamos a lograr? ¿Enfrentarlos con qué, si no pueden ver?
Uno debe tener Haqq, porque nos refugiamos en el Haqq cuando todo se desmorona. Y todo se desmorona de muchas formas. La gente no imagina cuán rápido se desmorona, y a la gente les pasan cosas. Un hijo sale a comprar fruta y un auto le pasa por arriba. Ni siquiera hablamos de que salió a bailar a las 3 de la mañana. ¿En qué nos refugiamos? Si vivimos el Haqq, tenemos donde refugiarnos. ¿Y eso nos protege del dolor? No, el dolor está y va a estar. Y es imposible sacárnoslo. No somos máquinas, somos seres humanos. Nos duelen las cosas. La mente se trastorna ante las cosas que suceden. Y si no tenemos... La gente dice: “yo me refugio en Dios”. Muy fácil de decir ahora. Pero cuando las cosas ocurren y la mente se nubla, el aire falta, el corazón late alocadamente, todo se turba, si no tenemos Haqq, no hay Dios.
Porque la gente se olvida. Es muy difícil entender que hay que agradecer cuando nos va mal y agradecer cuando nos va bien. Hasta tal punto llega esto, que hubo Sufis que se quejaban ante su Señor porque les iba bien, porque creían que era un castigo. Como esto es Dunya, si te va bien aquí... había gente que tenía miedo de pensar que como les está yendo bien aquí, el castigo viene del otro lado. Entonces pedían por el castigo acá, porque tenían miedo de que esto les jugara en contra. La Tariqat Naqshbandi, alhamdulillah tiene un conocimiento del corazón que emana del corazón del Santo Profeta Muhammad, la paz sea con él. Que es leche y miel. Es luz, leche y miel. Es amor, luz, leche y miel. Es veracidad. Eso es lo que hace que nuestra Tariqat sea algo increíble. Porque no es que no emano. Emana. Constantemente se está derramando en el corazón de Abu Bakr as-Siddiq. Y gracias al secreto que comparten los 41 Sheijs, luego de ellos dos, los otros 39 van recibiendo de acuerdo al tamaño del recipiente que tienen para que le sea vertido. Y eso es constante. Porque en nuestra Tariqat nadie está muerto. No está muerto el Santo Profeta (sws), no está muerto Abu Bakr as-Siddiq (q.s), no está muerto Mawlana(q.s). Siguen recibiendo en ese recipiente, y lo siguen volcando en el que les sigue. Y llega a uno vivo.
Y ahora, hay una gente que cree que puede quedarse con lo que emana el conocimiento de lo antiguo, ¿y saben qué? Es lo que pasa por la mesa. Mi hija está haciendo pizza, entonces las arma y las lleva al horno. En la mesa queda un poquito de harina, un poquito de tomate, un poquito de sal. Entonces, alguien alocado viene, mezcla todo eso y dice que ahí está la comida. Pero, en realidad es lo que queda en recipiente que pasa para otro lado. Se vuelca en un recipiente, no en dos. Se vuelca en el último de los Sultanes. 41 de la Tariqat. Mawlana Sheij Mehmmet, larga vida para él. Protección para sus hijos y toda familia, para su hermano, para su hermana.
Así que la única cosa que nos puede proteger es la veracidad. Porque ese manantial sagrado, ese emanar constante del Santo Profeta Muhammad (sws) hacia la cadena dorada, nadie quiere que se desperdicie. La otra vez había un vídeo del lugar este que hacen torres, Dubai. Lavaban los cabellos del Santo Profeta Muhammad (sws), que cortó y tiró sobre una manta cuando hizo el peregrinaje. El fallido, creo que fue. Entonces lo juntaron, y ahí está. Lo sacan cada tanto, lo muestran, y es algo increíble. En este caso fue la visita de Sheij Muhammad y de su hermano que hizo que lo mostraran y está mostrado. Cuidan hasta el agua. Es tan sagrado todo lo que hay allí, que hay para hablar de esto horas porque el pelo crece. Lo cortan y vuelve a crecer. Tienen 1500 años. Y ustedes lo miran cómo está y es increíble. Pero, es tan sagrado que el agua con la que lavan la guardan. Ahora imaginen ustedes. Si ese es el tratamiento al cabello cortado hace 1500 años, ¿cuál es el tratamiento que le dará nuestros Sheijs al conocimiento que está emanando constantemente, vivo, del Santo Profeta (sws) al corazón de Abu Bakr as-Siddiq (qs), y bajando por la cadena? Cuando llega al último, ¿lo va a desparramar en cualquier recipiente sucio? No.
Entonces, la única forma de recibir esto, y que no sean solamente palabras, es a través del Haqq. Porque lo único que se busca es veracidad. No se busca árabe perfecto, no se busca lectura del Corán, nada lo que aparentemente parece que se buscara. Se busca veracidad. Completa y total veracidad. Cuando Grand Sheij Abdullah estaba haciendo el peregrinaje, se le acerca un loco. Estaba llegando a Mecca. Llevaba su turbante, y estaba sobre un burro. Su gran juba y su barba. El loco le para el burro y le dice: “¿Tú, eres musulmán?” Grand Sheij Abdullah lo mira y le dice: “Hace 80 años que estoy intentando convertirme en musulmán, In sha Allah pueda llegar a serlo”. Y el hombre le pide Bayat, iniciación, le besa los pies, las manos. Y le dice: “Hace 40 años que estoy acá parando a todos los que vienen con grandes turbantes y grandes jubas, y todos me pegan, me golpean, me insultan, me dicen: tonto, acaso no puedes ver. ¿cómo me vas a preguntar si soy musulmán? Eso es un recipiente veraz.
¿Alguno de ustedes puede llamarse musulmán, alguno de nosotros? Ninguno. Estamos intentando convertirnos, y el único camino posible además de respetar la Shariah, la tradición, es la veracidad. Por supuesto que la veracidad no puede estar bordeada de locura y no cumplir con las obligaciones. No, en la veracidad, uno se exacerba en las obligaciones. Pero la veracidad es interior. Y tienen que hacer lo que sea para trabajar en la veracidad. Y si ustedes son maridos, e intentan ser veraces realmente, toda la familia lo va a notar. Y si es la mujer, toda la familia lo va a notar. Y si son los hijos, toda la familia lo nota. Entonces, le están ofreciendo una salida y una defensa a su familia. Cuando todo se desmorona, el Haqq es el refugio. El Haqq, y no hay otro. Porque cuando todo se desmorona, no sabemos a dónde recurrir. Pero, si tenemos Haqq, el camino se abre adelante de nosotros, y este volcarse en nuestro corazón, nos insufla, nos llena de conocimiento que nos permite sortear el obstáculo. Vivo, en el momento. No con un manual que dice, ante el perro que se murió, ¿qué hago? No, viene la información viva. Es un río que se mueve constantemente. El río parece que todos los días está igual y no. Un instante y ya pasó. Es otro. Se mueve su costa, cambia su fondo, los animales que viven cambian. Nada está fijo. Y esto es igual. No piensen que está muerta, todo lo contrario. Está completamente viva.
Pero, la posibilidad de entrar a ese conocimiento vivo es a través del Haqq. No hay otra forma. Y el Haqq, se logra poco a poco. Poco a poco. Saneando nuestro todo. Saneando todo. Desde lo externo a lo interno, desde lo lateral al centro, del centro a lo lateral, del arriba al abajo, del abajo al arriba. Porque, cuando empezamos con el Haqq, no podemos detenernos. No podemos estar en el Haqq y vivir en el medio de la mugre. No podemos estar en Haqq y vivir rodeados de mentirosos. Cuando realmente empezamos a vivir el Haqq, todo se cae a nuestro alrededor. Todo se desmorona, pero el Haqq es nuestro refugio, es nuestra protección. Porque el Haqq nos conduce derecho a este río de leche y miel. Y al ir con veracidad, se nos permite llenar el cuenco y beber. Sin veracidad, lo vemos pasar. Gotitas, difícil, ni siquiera gotitas. Capaz que alguien que bebe las gotas va y nos cuenta algo. Pero, con Haqq, se nos permite hasta nadar allí adentro. Haqq es el trabajo. Tenga 11, 50, 16, nunca hay que dejar el Haqq de lado. No hay ningún justificativo para dejar el Haqq de lado. Ninguno. Cada vez que hay un justificativo para dejarlo, violamos la Shariah. Sepan. Y cuando lo hacemos, lo único que nos queda es arrepentirnos rápido.
Vieron que yo siempre digo, cito lo que decía el Santo Profeta Muhammad, la paz sea con él, que decía: “Comida caliente, un matrimonio y un cuerpo muerto, es velocidad para cumplir con ello”. Hay dos cosas más agregadas, muy importantes. Pagar las deudas y pedir perdón cada vez que cometemos un pecado. Nunca demoren en esas dos cosas. Cinco cosas que deben ser hechas velozmente. Cinco cosas. Maa sha Allah.
Wa amin Allahi t-tawfiq, bi hurmati habibi, bi hurmati al Fatiha...
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