Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Mar Oct 09, 2012 11:21 am

Fraternidad, egrégora, oportunidad.





Ya hemos reseñado, ponderado y aun aprovechado ésto que surgió, más que nada, por iniciativa del amigo Antonio y maduró al calor de la "Ventana castanedeana"(métafora de mi antiguo inventario ) o Alcalde. Hoy tiramos otro hilo de Ariadna, animados por las recientes amistades de ERNESTO y MATARILE.

Dado que el Anticristo se ha apoderado de casi todo y es ubicua la regencia del Mico de Dios ya no valen las limitaciones, pudores y costumbres iniciáticas de otrora ¡y me consta hasta el hartazgo de que desde hace mucho sólo son farsas de pavos reales de plástico y homúnculos impostores! Así que, sin llegar al extremo evoliano de proclamar la abolición de toda iniciación y rito, postulo la legitimidad de compartir experiencias ( se sobre entiende que el relato de ellas) y me atrevo a garantizar ( no vamos a ser menos que EL MAGO JEFA que garantizaba a indefinidos seres el éxito y la seguridad de sus prescripciones vía libresca) la bondad y efectividad de convertir este foro tanto en una zawia, una tekkia, un círculo, una logia, etc.

Así que formular preguntas sobre la vía y nosotros al modo encantatorio y fraternal, comprendiendo que la gracia y la luz sólo está en las preguntas y jamás en las respuestas ha de redundar en el bien de nuestro asunto. Va de suyo que la gracia o baraka reside y sobra en el arrimarse al fogón, en la presencia, en la cordialidad del círculo. No hay mejor destino o fruto para las preguntas que el silencio y la mirada que, como, bien sabemos, no es otra cosa que la perpleja sonrisa, el misterio...



Es dificílisimo conpendiar una vida de busca y fidelidad a lo inefable; a veces es preferible denotar literalidades exteriores como las vías que uno transitó.La golden dawn de un modo remotísimo vía una línea metaestética formulada por Williams Buttler Yeats y reconocida por mí cerca de los 21 años en Proust, Joyce, Kafka, Borges, Cortázar., sólo a trávés de libros desde los 17 años; pero sí asumí y realicé una línea imaginal que tiene por soporte lo literario y que es una línea proclamadapor Yeats. He mantenido (desde los 17 intuitivamente en mí caso ya que carecía de referencias directas sobre el trabajo y desde los 21 cada más con cierto conocimiento al ir teniendo cada vez más referencias completas sobre el trabajo) actitudes, criterios y estrategias del CUARTO CAMINO. Seguramente eso se combinó con el VICHARA vía textos de RAMANA MAHARSHI y vía, al principio textos de PAUL BURTON ( el que me resultaba bastante ocultista, mas como estaba autorizado por RAMANA ¡y con una reseña favorable de RENÉ GUÉNON que incluso juzgaba conveniente y eficaz su ADAPTACIÓN de las enseñanzas de RAMANA! Así, a mis 21 años me dije, si GUÉNONlo aprueba demosle con todo aunque no estemos iniciados...)Ya para ese entonces estaba iniciado en el RITO ESCOCÉS ANTIGUO Y ACEPTADO y trabajé activamente el RITO desde 1975 a 1990 más o menos o un poco más. Trabajé támbién el PRIMITIVO de MEMPHIS MISRAIM; muy poco el MARTINISMO. Desde el 2000 al 2010 trabajé ROYAL ARCH MARINERS y MARK MASTER MASON. Mas la HINCADA EN EL DIENTE, siempre con un contexto digamos de CUARTO CAMINO y VICHARA a la luz de GUÉNON, lo he hecho en el TASAWUFF, de modos bastante reales, efectivos, desde el ochenta y pico hasta hace dos años, en que la cosa , tal vez en parte se ha diluído y, en parte se ha tornado virtual, potencial.


En otras partes ya he explicado cómo lo de CARLOS CASTANEDA, aunque no fuese una vía que asumiese, de un modo mandálico ( puse "mandálico" porque "dogmático" es un LOGOFOBIA -como decía Marechal: Una palabra a la que han tomado bronca por no comprenderla y entenderal a la sombra, ya que todo DOGMA no es otra cosa que un MANDALA, un BABEL, PORTA DIVINO) muy real y efectivamente, manteniéndolo como portal, reflector, "ducha fría" SIEMPRE sobre mí y todo. Por ahí he escrito sobre la función imprescindible de ARCA NOE tradicional(aspecto regenerador de memorias, recuperador de lo perdido o desviado, etc.) y de DESPERTADOR ( por el tema de LA INSTALACIÓN FORÁNEA). En el corpus de CASTANEDA se arroja luz sobre todas las tradiciones y se develan cosas que estaban completamente veladas en el resto de las tradiciones. Sea como sea VIVIFICA lo que estaba MOMIFICADO.

Bueno, me mandé esta digresión , en parte para eludir una respuesta para la que no tengo casi claridad ni energía en este momento, y más que nada porque estoy en un estado o semiestación de grave y extremo desapego de mí y otras yerbas... y, en parte para esbozar un curriculum de "HOMBRE DE DESEO".

También podemos compartir perplejidades. Comienzo con ésta, no para que la sopesen y glosen necesariamente , sino para que compartan otras.



La PERPLEJIDAD de que los DESPIERTOS suelen ser idénticos a muchos DORMIDOS y que nada saben de ésto. IDÉNTICOS en VIRTUDES (EFECTOS) ¡Tipos dormidos y que nada saben del despertar del sueño producen los mismos EFECTOS ( tienen las mismas VIRTUDES) que los "DESPERTADOS" y aun LIBERADOS! También hay personas que parecen estar permanentemente en ANANDA y en ESTADO NATURAL y nada han hecho para ello y ni noticia tienen del asunto y que nosotros, antes de descubrir que nos habían pegado iniciaciones y trabajos de otrora y ya estamos en algunos MAKAMS ( estaciones, estados permanentes) quedábamos perplejos porque ellos, filisteos o dormidos o desapercibidos eran ADAN ANTES DE LA MANZANA cuando nosotros ,a las perdidas teníamos como ESTADO lo que en ellos era ESTACIÓN!

Bueno este tema que hoy he planteado me venía consternando desde la adolescencia(porque lo compartía con algún otro que lo advertía) y mucho más en la juventud y adultez, ya que entonces ya nos gastábamos en la actitud y el trabajo esotérico.
avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Invitado el Mar Oct 09, 2012 1:38 pm

recuerdo bien un tiempo vivido en que no tenia el problema del relativismo de la razon. recuerdo simplemente ser lo que era sin estratagemas ni estudio filosofico, ni un investigador de los propios pensamientos. tampoco poseia la capacidad de analisis enmarcados en bien o mal y si , lo que queria lo conseguía. El mundo me lleno de palabras nuevas, y creo haber sido herido mortalmente por ellas. Ingrese en el mundo de tener que revivir la vida apalabrada, (como si fuera entrar al sistema). mas estoy en un error , no eran las palabras si no el llenarlas con la experiencia y cotejar al Juez del mundo para ver si estaba permitido ser yo. Un yo que no son palabras, mas bien seria ser la boca.
El mistisismo de dormir?

Creo que en este instante comprendo cuando fue el error de caer en el sueño del mundo. y fue entrar en el mundo de la razon. de las estructuras y ecuaciones que modelan al ser y lo encajan en códigos binarios, siendo si o siendo no. pues no existe mas que el cero y el uno en estos términos, y a mi parecer es en estos términos en los que se programa al ser reducido que es el humano.


No se puede negar que hay un gran poder al servicio del sueño. a los 25 años de edad comencé a cuestionarme mis acciones y deje de tenerlas de manera fluida. mi dia a dia es siempre para adelante en dirección del pasado que es donde creo existir en plenitud.


y como poroto a la chaucha, encontre algo que tambien voy a releer..



CAIDA Y DECADENCIA



El hombre antiguo y medieval era «objetivo» en el sentido de que su espíritu todavía estaba fuertemente determinado por el elemento «objeto» , tanto en el plano de las ideas como en el de las cosas sensibles; estaba muy lejos del relativismo de los modernos que compromete la realidad objetiva reduciéndola a los accidentes naturales sin alcance su-perior y sin cualidad simbólica, y también del «psicologismo» que pone en tela de juicio el valor del sujeto que conoce y destruye prácticamente la misma noción de inteligencia. Hablar de un elemento «objeto» en el plano de las ideas no es una contradicción, pues un concepto, siendo evidentemente un elemento subjetivo como fenómeno mental, es al mismo tiempo —con el mismo título que cualquier otro fenómeno sensorial— un ele-mento objetivo para el sujeto que toma conocimiento del mismo. En cierto modo, la verdad viene del exterior, se ofrece al sujeto, quien puede aceptarla o no. Agarrado co-mo si dijéramos a los objetos de su conocimiento o de su fe, el hombre antiguo estaba poco dispuesto a conceder un papel determinante a las contingencias psicológicas; sus reacciones interiores, sea cual fuere su intensidad, estaban en función de un objeto y tenían por ello, en su conciencia, un aspecto de alguna forma objetiva. El objeto como tal —el objeto contemplado en el aspecto de su objetividad— era lo real, la base, la cosa inmutable y teniendo el objeto se tenía el sujeto; éste estaba garantizado por aquél. Des-de luego, así ha sido siempre para muchos hombres y por varios motivos incluso para cualquier hombre sano de espíritu, pero nuestra intención en este caso es —a riesgo de que parezca que se enuncian lugares comunes— caracterizar posiciones cuyas líneas de demarcación no pueden ser más que aproximativas y cuya naturaleza es forzosamente compleja. En todo caso, escuchar con complacencia al sujeto es traicionar al objeto; es decir, que el hombre antiguo habría tenido la impresión de desnaturalizarlo o perderlo prestando demasiada atención al polo subjetivo de la conciencia. No es sino a partir del Renacimiento cuando el europeo se ha hecho «reflexivo» y por tanto subjetivo de alguna manera; es verdad que esta reflexividad puede tener a su vez una cualidad perfecta-mente objetiva, del mismo modo que una idea recibida de fuera puede tener un carácter subjetivo en virtud de la conducta sentimental e interesada del sujeto, pero no es de esto de lo que aquí hablamos. Lo que queremos decir es que el hombre del Renacimiento se ha puesto a analizar los reflejos mentales y las reacciones psíquicas y a interesarse de este modo en el polo «sujeto» con detrimento del polo «objeto»; al ser «subjetivo» en este sentido dejaba de ser simbolista y se hacía racionalista, pues la razón es el ego pensante. Esto es lo que explica la conducta psicológica y descriptiva de los grandes místicos españoles, conducta que erróneamente ha sido tomada como una superioridad y una especie de norma.
Este paso del objetivismo al subjetivismo refleja y renueva a su manera la caída de Adán y la pérdida del Paraíso: perdiendo la perspectiva simbolista y contemplativa que se funda a la vez en la inteligencia impersonal y la transparencia metafísica de las cosas, se ha ganado la riqueza engañosa del ego; el mundo de las imágenes divinas se ha con-vertido en un mundo de discursos. En todos los casos de ese género, el cielo —o un cie-lo— se cierra por encima de nosotros sin que nos demos cuenta, y en compensación descubrimos una tierra que nos parece desconocida durante largo tiempo, una patria que abre sus brazos para acoger a sus hijos y que querría hacemos olvidar todos los Paraísos perdidos; es el abrazo de Maya, el canto de las sirenas; Maya, en lugar de conducirnos, nos encierra. El Renacimiento había creído descubrir al hombre, del que admiraba las patéticas convulsiones; para el laicismo en todas sus formas, el hombre como tal se había hecho prácticamente bueno y al mismo tiempo la tierra se había convertido en buena y como inmensamente rica e inexplorada; en lugar de no vivir más que «a medias», por fin se podía vivir plenamente, ser plenamente hombre y estar plenamente sobre la tierra; ya no se era una especie de semiángel caído y exilado; se había llegado a ser un ser completo, pero por lo bajo. La Reforma, cualesquiera hayan sido algunas de sus intui-ciones, ha tenido por resultado global que se encierre a Dios en el Cielo —en un Cielo en lo sucesivo lejano y cada vez más neutralizado— con el pretexto de que Dios se nos «roza» «mediante Cristo» en una especie de atmósfera bíblica y que se nos parece como nosotros nos parecemos a Él; en este clima hubo un enriquecimiento casi milagroso del lado «sujeto» y «tierra», pero un prodigioso empobrecimiento del lado «objeto» y «Cie-lo». Para la Revolución, la tierra se había hecho definitiva y exclusivamente el fin del hombre; el «Ser supremo» no era más que un paliativo irrisorio; la multitud en apariencia infinita de las cosas terrestres llamaba a una infinidad de actividades, que suministraban un pretexto contra la contemplación, es decir, contra el reposo en el «Ser», en la naturaleza profunda de las cosas; el hombre podía al fin ocuparse libremente, y al margen de cualquier transcendencia, en el descubrimiento del mundo terrestre, en la explotación de sus riquezas; ya no había símbolos, ni transparencia metafísica; no había más que cosas agradables o desagradables, útiles o inútiles, y de ahí el desarrollo anárquico e irresponsable de las ciencias experimentales. La eclosión, en estas épocas o a partir de ellas, de una «cultura» resplandeciente gracias a la aparición múltiple de hombres de genio, parece confirmar evidentemente la engañosa impresión de una liberación y un progreso, en pocas palabras de una «gran época», cuando en realidad no hay más que una compensación en un plano inferior, que nunca puede dejar de producirse cuando el plano superior se ha abandonado.
Una vez cerrado el Cielo y el hombre prácticamente instalado en el lugar de Dios, se han perdido, virtual o efectivamente, las medidas objetivas de las cosas; se las ha susti-tuido por medidas subjetivas, pseudomedidas completamente humanas y conjeturales, y de esta forma se ha introducido un movimiento que no puede detenerse, puesto que fal-tando las medidas celestiales y estáticas, no hay ya razón para que se detenga, de modo que finalmente se llega a reemplazar las medidas humanas por medidas infrahumanas, hasta llegar a la abolición misma de la noción de verdad. Las circunstancias atenuantes de todo esto —pues siempre las hay por lo menos para algunos individuos— es que al borde de cada nueva caída, el orden aún existente presenta un máximo de abuso y co-rrupción, de modo que la tentación de preferir un error aparentemente limpio a una ver-dad exteriormente sucia es particularmente fuerte; en las civilizaciones tradicionales, el elemento mundano hace todo para comprometer los principios a los ojos de la mayoría, que en sí misma está demasiado inclinada hacia una mundanidad, no aristocrática y fes-tiva, sino pesada y pedante; no es el pueblo la víctima de la teocracia, sino, por el con-trario, es la teocracia la víctima, primero de los aristócratas mundanos, y después, del pueblo seducido y finalmente revuelto . Lo que algunos llaman «el sentido de la Histo-ria» no es más que la ley de la gravedad.
Afirmar que las medidas del hombre antiguo eran celestiales y estáticas, equivale a decir que este hombre vivía todavía «en el espacio»: el tiempo sólo era la contingencia que consumía las cosas y frente a la cual debían imponerse siempre de nuevo los valores «espaciales» como si dijéramos, es decir, permanentes por definitivos. El espacio sim-boliza el origen y la inmutabilidad; el tiempo es la decadencia que aleja del origen con-duciéndonos también hacia el «Mesías», el gran Liberador, y al encuentro con Dios. Rechazando o perdiendo las medidas celestiales el hombre se ha hecho víctima del tiempo: inventando las máquinas que devoran la duración, el hombre se ha desgajado de la paz del espacio y se ha arrojado en un torbellino sin salida.
La mentalidad contemporánea busca en efecto reducir todo a categorías temporales: una obra de arte, un pensamiento, una verdad, no tienen valor en sí mismas y al margen de cualquier clasificación histórica, sino únicamente por el tiempo en que se las sitúa con razón o sin ella; todo se considera como la expresión de un «tiempo» y no de un valor intemporal e intrínseco, lo que es completamente conforme al relativismo moderno, a ese psicologismo o biologismo destructor de los valores esenciales . Esta filosofía extrae el máximo de originalidad de lo que, prácticamente, no es otra cosa que el odio de Dios; es imposible injuriar directamente a un Dios en el que no se cree, se le injuria indirectamente a través de las leyes naturales e incluso se llega hasta denigrar la misma forma del hombre y su inteligencia, aquella con la que se piensa y se injuria. Sin embar-go, uno no se escapa a la Verdad inmanente: «Cuanto más blasfema —dice el maestro Eckhart—, más alaba a Dios».


fa, releyendo esto siento que me duele la espalda del suelaso.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Invitado el Mar Oct 09, 2012 1:39 pm

Schuon Frithjof - Sobre los mundos antiguos

http://www.4shared.com/rar/N-Y8Z6-S/Schuon_Frithjof__-_Sobre_los_m.html

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Mar Oct 09, 2012 1:51 pm

ernesto_julio escribió:recuerdo bien un tiempo vivido en que no tenia el problema del relativismo de la razon. recuerdo simplemente ser lo que era sin estratagemas ni estudio filosofico, ni un investigador de los propios pensamientos. tampoco poseia la capacidad de analisis enmarcados en bien o mal y si , lo que queria lo conseguía. El mundo me lleno de palabras nuevas, y creo haber sido herido mortalmente por ellas. Ingrese en el mundo de tener que revivir la vida apalabrada, (como si fuera entrar al sistema). mas estoy en un error , no eran las palabras si no el llenarlas con la experiencia y cotejar al Juez del mundo para ver si estaba permitido ser yo. Un yo que no son palabras, mas bien seria ser la boca.
El mistisismo de dormir?

Creo que en este instante comprendo cuando fue el error de caer en el sueño del mundo. y fue entrar en el mundo de la razon. de las estructuras y ecuaciones que modelan al ser y lo encajan en códigos binarios, siendo si o siendo no. pues no existe mas que el cero y el uno en estos términos, y a mi parecer es en estos términos en los que se programa al ser reducido que es el humano.


No se puede negar que hay un gran poder al servicio del sueño. a los 25 años de edad comencé a cuestionarme mis acciones y deje de tenerlas de manera fluida. mi dia a dia es siempre para adelante en dirección del pasado que es donde creo existir en plenitud.


y como poroto a la chaucha, encontre algo que tambien voy a releer..



CAIDA Y DECADENCIA



El hombre antiguo y medieval era «objetivo» en el sentido de que su espíritu todavía estaba fuertemente determinado por el elemento «objeto» , tanto en el plano de las ideas como en el de las cosas sensibles; estaba muy lejos del relativismo de los modernos que compromete la realidad objetiva reduciéndola a los accidentes naturales sin alcance su-perior y sin cualidad simbólica, y también del «psicologismo» que pone en tela de juicio el valor del sujeto que conoce y destruye prácticamente la misma noción de inteligencia. Hablar de un elemento «objeto» en el plano de las ideas no es una contradicción, pues un concepto, siendo evidentemente un elemento subjetivo como fenómeno mental, es al mismo tiempo —con el mismo título que cualquier otro fenómeno sensorial— un ele-mento objetivo para el sujeto que toma conocimiento del mismo. En cierto modo, la verdad viene del exterior, se ofrece al sujeto, quien puede aceptarla o no. Agarrado co-mo si dijéramos a los objetos de su conocimiento o de su fe, el hombre antiguo estaba poco dispuesto a conceder un papel determinante a las contingencias psicológicas; sus reacciones interiores, sea cual fuere su intensidad, estaban en función de un objeto y tenían por ello, en su conciencia, un aspecto de alguna forma objetiva. El objeto como tal —el objeto contemplado en el aspecto de su objetividad— era lo real, la base, la cosa inmutable y teniendo el objeto se tenía el sujeto; éste estaba garantizado por aquél. Des-de luego, así ha sido siempre para muchos hombres y por varios motivos incluso para cualquier hombre sano de espíritu, pero nuestra intención en este caso es —a riesgo de que parezca que se enuncian lugares comunes— caracterizar posiciones cuyas líneas de demarcación no pueden ser más que aproximativas y cuya naturaleza es forzosamente compleja. En todo caso, escuchar con complacencia al sujeto es traicionar al objeto; es decir, que el hombre antiguo habría tenido la impresión de desnaturalizarlo o perderlo prestando demasiada atención al polo subjetivo de la conciencia. No es sino a partir del Renacimiento cuando el europeo se ha hecho «reflexivo» y por tanto subjetivo de alguna manera; es verdad que esta reflexividad puede tener a su vez una cualidad perfecta-mente objetiva, del mismo modo que una idea recibida de fuera puede tener un carácter subjetivo en virtud de la conducta sentimental e interesada del sujeto, pero no es de esto de lo que aquí hablamos. Lo que queremos decir es que el hombre del Renacimiento se ha puesto a analizar los reflejos mentales y las reacciones psíquicas y a interesarse de este modo en el polo «sujeto» con detrimento del polo «objeto»; al ser «subjetivo» en este sentido dejaba de ser simbolista y se hacía racionalista, pues la razón es el ego pensante. Esto es lo que explica la conducta psicológica y descriptiva de los grandes místicos españoles, conducta que erróneamente ha sido tomada como una superioridad y una especie de norma.
Este paso del objetivismo al subjetivismo refleja y renueva a su manera la caída de Adán y la pérdida del Paraíso: perdiendo la perspectiva simbolista y contemplativa que se funda a la vez en la inteligencia impersonal y la transparencia metafísica de las cosas, se ha ganado la riqueza engañosa del ego; el mundo de las imágenes divinas se ha con-vertido en un mundo de discursos. En todos los casos de ese género, el cielo —o un cie-lo— se cierra por encima de nosotros sin que nos demos cuenta, y en compensación descubrimos una tierra que nos parece desconocida durante largo tiempo, una patria que abre sus brazos para acoger a sus hijos y que querría hacemos olvidar todos los Paraísos perdidos; es el abrazo de Maya, el canto de las sirenas; Maya, en lugar de conducirnos, nos encierra. El Renacimiento había creído descubrir al hombre, del que admiraba las patéticas convulsiones; para el laicismo en todas sus formas, el hombre como tal se había hecho prácticamente bueno y al mismo tiempo la tierra se había convertido en buena y como inmensamente rica e inexplorada; en lugar de no vivir más que «a medias», por fin se podía vivir plenamente, ser plenamente hombre y estar plenamente sobre la tierra; ya no se era una especie de semiángel caído y exilado; se había llegado a ser un ser completo, pero por lo bajo. La Reforma, cualesquiera hayan sido algunas de sus intui-ciones, ha tenido por resultado global que se encierre a Dios en el Cielo —en un Cielo en lo sucesivo lejano y cada vez más neutralizado— con el pretexto de que Dios se nos «roza» «mediante Cristo» en una especie de atmósfera bíblica y que se nos parece como nosotros nos parecemos a Él; en este clima hubo un enriquecimiento casi milagroso del lado «sujeto» y «tierra», pero un prodigioso empobrecimiento del lado «objeto» y «Cie-lo». Para la Revolución, la tierra se había hecho definitiva y exclusivamente el fin del hombre; el «Ser supremo» no era más que un paliativo irrisorio; la multitud en apariencia infinita de las cosas terrestres llamaba a una infinidad de actividades, que suministraban un pretexto contra la contemplación, es decir, contra el reposo en el «Ser», en la naturaleza profunda de las cosas; el hombre podía al fin ocuparse libremente, y al margen de cualquier transcendencia, en el descubrimiento del mundo terrestre, en la explotación de sus riquezas; ya no había símbolos, ni transparencia metafísica; no había más que cosas agradables o desagradables, útiles o inútiles, y de ahí el desarrollo anárquico e irresponsable de las ciencias experimentales. La eclosión, en estas épocas o a partir de ellas, de una «cultura» resplandeciente gracias a la aparición múltiple de hombres de genio, parece confirmar evidentemente la engañosa impresión de una liberación y un progreso, en pocas palabras de una «gran época», cuando en realidad no hay más que una compensación en un plano inferior, que nunca puede dejar de producirse cuando el plano superior se ha abandonado.
Una vez cerrado el Cielo y el hombre prácticamente instalado en el lugar de Dios, se han perdido, virtual o efectivamente, las medidas objetivas de las cosas; se las ha susti-tuido por medidas subjetivas, pseudomedidas completamente humanas y conjeturales, y de esta forma se ha introducido un movimiento que no puede detenerse, puesto que fal-tando las medidas celestiales y estáticas, no hay ya razón para que se detenga, de modo que finalmente se llega a reemplazar las medidas humanas por medidas infrahumanas, hasta llegar a la abolición misma de la noción de verdad. Las circunstancias atenuantes de todo esto —pues siempre las hay por lo menos para algunos individuos— es que al borde de cada nueva caída, el orden aún existente presenta un máximo de abuso y co-rrupción, de modo que la tentación de preferir un error aparentemente limpio a una ver-dad exteriormente sucia es particularmente fuerte; en las civilizaciones tradicionales, el elemento mundano hace todo para comprometer los principios a los ojos de la mayoría, que en sí misma está demasiado inclinada hacia una mundanidad, no aristocrática y fes-tiva, sino pesada y pedante; no es el pueblo la víctima de la teocracia, sino, por el con-trario, es la teocracia la víctima, primero de los aristócratas mundanos, y después, del pueblo seducido y finalmente revuelto . Lo que algunos llaman «el sentido de la Histo-ria» no es más que la ley de la gravedad.
Afirmar que las medidas del hombre antiguo eran celestiales y estáticas, equivale a decir que este hombre vivía todavía «en el espacio»: el tiempo sólo era la contingencia que consumía las cosas y frente a la cual debían imponerse siempre de nuevo los valores «espaciales» como si dijéramos, es decir, permanentes por definitivos. El espacio sim-boliza el origen y la inmutabilidad; el tiempo es la decadencia que aleja del origen con-duciéndonos también hacia el «Mesías», el gran Liberador, y al encuentro con Dios. Rechazando o perdiendo las medidas celestiales el hombre se ha hecho víctima del tiempo: inventando las máquinas que devoran la duración, el hombre se ha desgajado de la paz del espacio y se ha arrojado en un torbellino sin salida.
La mentalidad contemporánea busca en efecto reducir todo a categorías temporales: una obra de arte, un pensamiento, una verdad, no tienen valor en sí mismas y al margen de cualquier clasificación histórica, sino únicamente por el tiempo en que se las sitúa con razón o sin ella; todo se considera como la expresión de un «tiempo» y no de un valor intemporal e intrínseco, lo que es completamente conforme al relativismo moderno, a ese psicologismo o biologismo destructor de los valores esenciales . Esta filosofía extrae el máximo de originalidad de lo que, prácticamente, no es otra cosa que el odio de Dios; es imposible injuriar directamente a un Dios en el que no se cree, se le injuria indirectamente a través de las leyes naturales e incluso se llega hasta denigrar la misma forma del hombre y su inteligencia, aquella con la que se piensa y se injuria. Sin embar-go, uno no se escapa a la Verdad inmanente: «Cuanto más blasfema —dice el maestro Eckhart—, más alaba a Dios».


fa, releyendo esto siento que me duele la espalda del suelaso.


Gracias por esta formidable plancha, amigo Ernesto. Bien retorne del trabajo (destino dicen en Bolivia, aunque hace poco le pregunté a un "bolita" y me metió en un calesita de pues y después y pues y me dejó en el mismo destino) seguiré aprovechando su caracú...
avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Mar Oct 09, 2012 1:52 pm

ernesto_julio escribió:Schuon Frithjof - Sobre los mundos antiguos

http://www.4shared.com/rar/N-Y8Z6-S/Schuon_Frithjof__-_Sobre_los_m.html

¡Si habré, hace 25 años, navegado y comido en estos sustanciales mandalas de los mundos antiguos! Son portales y puentes increíbles...
avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Mar Oct 09, 2012 9:33 pm

"(...) El mundo me lleno de palabras nuevas, y creo haber sido herido mortalmente por ellas.

(...) no eran las palabras si no el llenarlas con la experiencia y cotejar al Juez del mundo (...)

El mistisismo de dormir? (...)

el error de caer en el sueño del mundo...entrar en el mundo de la razon. de las estructuras y ecuaciones que modelan al ser y lo encajan en códigos binarios...

hay un gran poder al servicio del sueño...


en dirección del pasado... es donde creo existir en plenitud. .."

ernesto_julio e
avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Invitado el Jue Oct 11, 2012 1:19 am

Espero que San Google, me ayude este puente a discernir el texto de Mario, porque mi dios que criptico puede resultar!
hehehehehehehe!
bounce

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Invitado el Jue Oct 11, 2012 4:14 am

Jo, que envidia
No se si somos nosotros, pero mi mujer y yo vemos que sois unos aventureros de la vida.
Verdad?
Si se puede llamar de alguna manera
Da gusto oye!!!! leer ese entusiasmo.

Que bonito
Tomamos referencias.

Gracias

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Invitado el Jue Oct 11, 2012 4:28 am

Hoy de viaje en el salvaje este venia pensando que nos gustaría a mi mujer y a mi hacer una lectura conjunta con ustedes, de algún libro de estos buenos ( entiéndase bueno como unanimidad y consenso de algún tipo. O por goleada)
Como jugar a ver quien dice la mejor película cómica de la historia y muchos dirán "el guateque" o alguna muda del maestro bigotudo Charles.
Pero que a su vez no sea pesado releer para muchos, es decir. La Biblia no.

Doy ideas por si surge la buena nueva.
Y por supuesto, que no sea un tochazo de mil y pico páginas.
Doy ideas:
Algo nuevo, no conocido para muchos jóvenes novatos e indomable para los viejos mormones.
O todo lo contrario, vieja leyenda de ocultismo que transita desde tiempos remotos. De lectura enrevesada, de estos que tengas que leerte el mismo párrafo 5 veces para entenderlo. Ajajaja
No estos no.
New age.
Buen día para todos.




Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Jue Oct 11, 2012 8:01 am

matarile escribió:Hoy de viaje en el salvaje este venia pensando que nos gustaría a mi mujer y a mi hacer una lectura conjunta con ustedes, de algún libro de estos buenos ( entiéndase bueno como unanimidad y consenso de algún tipo. O por goleada)
Como jugar a ver quien dice la mejor película cómica de la historia y muchos dirán "el guateque" o alguna muda del maestro bigotudo Charles.
Pero que a su vez no sea pesado releer para muchos, es decir. La Biblia no.

Doy ideas por si surge la buena nueva.
Y por supuesto, que no sea un tochazo de mil y pico páginas.
Doy ideas:
Algo nuevo, no conocido para muchos jóvenes novatos e indomable para los viejos mormones.
O todo lo contrario, vieja leyenda de ocultismo que transita desde tiempos remotos. De lectura enrevesada, de estos que tengas que leerte el mismo párrafo 5 veces para entenderlo. Ajajaja
No estos no.
New age.
Buen día para todos.






Cómo no amigos ¿Ponemos aquí un texto y lo entramos a leer y comentar linealmente, entrelíneas y marginalmente como hacían los medievales? Cada uno pone un texto y todos nos abalanzamos sobre él. La dimensión medieval de lo marginal incluye la posibilidad del cadáver exquisito, así que, finalmente, cada texto puede terminar dando lugar a un quebrantahuesos o cadáver TUERTO...
avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Jue Oct 11, 2012 8:01 am

Sugiero que comencemos con parábolas (por lo corto)
avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Jue Oct 11, 2012 8:03 am

Y como es jueves : La parábola de MUSHKIL GUSHA:


HISTORIA DE MUSHKIL GUSHA


Una vez, a menos de mil millas de aquí, vivia un pobre leñador viudo con una hija, todas las mañanas el leñador iba a las montañas a cortar leña para hacer fuego, la ataba en haces y la traía a su casa, luego, después de tomar el desayuno, caminaba hasta el pueblo cercano donde vendía la leña y se quedaba allí un rato antes de regresar.
Un día, al regresar ya tarde a su casa, la hija le dijo:
-»Padre, a veces desearía tener mejor comida, más cantidad y diferentes clases de cosas para comer.«
-»Muy bien mi niña«, dijo el viejo, »mañana me levantare mas temprano que de costumbre e ire mas lejos en la montaña donde hay mas leña y cortaré mas cantidad de la habitual, llegaré a casa temprano, asi podré atar bién la leña y la llevaré a vender al pueblo de manera que tengamos mas dinero y te traeré toda clase de ricas cosas para comer.«
A la mañana siguiente el leñador se levantó antes del alba y se fue las montañas. Trabajó duramente cortando leña y apilandola, e hizo un enorme haz que acarreó sobre sus espaldas hasta la pequeña casa.
Cuando llegó, todavía era muy temprano. Puso la carga en el suelo y golpeó la puerta diciendo:
»Hija, hija, abre la puerta que tengo hambre y sed, y necesito tomar algún alimento antes de ir al mercado.«
Pero la puerta permaneció cerrada, pues la niña, habiendo olvidado la conversación de la noche anterior, se habia ido a caminar dejando la puerta cerrada, pensando que su padre estaria aún cortando leña en el bosque.
El leñador estaba muy cansado, se sentó al lado de la leña y se quedo dormido, cuando se levantó, el sol estaba ya alto. Golpeó nuevamente a la puerta pero aún la niña no habia regresado. Fué así que el leñador se dijo: »Ya es demasiado tarde para ir al pueblo, regresaré a las montañas y cortaré otro haz de leña, así mañana tendré doble carga para llevar al mercado.« El leñador entonces, regresó a las montañas y
trabajó duramente, cortando leña y dándole forma. Era ya de noche cuando llegó a su casa. Dejó el atado de leña y golpeó la puerta diciendo:
»Hija, hija, abre la puerta, que estoy cansado y no he comido nada en todo el día. Tengo doble cantidad de leña que espero llevar mañana al mercado. Esta noche tengo que dormir bien para sentirme fuerte.«
Pero tampoco hubo respuesta, pues la niña, al regresar a su casa, estaba muy cansada, se preparó la comida y se fue a la cama, pensando que su padre se había quedado a pasar la noche en el pueblo, como acostumbraba a hacer cuando no vendia la leña.
el leñador estaba muy cansado, tenia hambre y sed, asi que se acostó nuevamente junto a la leña y de inmediato se quedó dormido. Le fue imposible permanecer despierto a pesar de la preocupación que sentía por lo que hubiera podido pasarle a su hija.
Pero de pronto, se despertó sobresaltado, algo ocurrio, algo extraño, le parecio escuchar, en algun lugar por encima suyo, una voz que le decia,
»Rápido, rápido, deja tu leña y ven aquí. Si lo necesitas mucho y lo deseas poco, tendrás una comida deliciosa.«
El leñador se puso de pie y corrió en dirección de donde venía la voz. Anduvo y anduvo, pero no encontró nada. Ademas, se habia perdido. Sus esperanzas se desvanecieron, Tenia hambre y estaba muy cansado; Se sintió triste, a punto de llorar, pero se dio cuenta de que llorando tampoco encontraria consuelo. Así que se sento al lado de un arbol y se durmió. Muy poco después despertó nuevamente, tenía demasiado frío y hambre para poder seguir durmiendo.
Fue entonces cuando se le ocurrió relatarse a sí mismo, como si fuera un cuento, todo lo que había ocurrido después de que su hija le hubiera pedido una clase de comida diferente.
Tan pronto como terminó su historia, le pareció oír otra voz, ésta vez la voz le dijo:
»¿viejo hombre, que haces tu sentado aquí?«
»Estoy contándome mi propia historia« respondió el leñador.
»¿Y cuál es?« preguntó la voz.
El leñador repitió su narración.
»Muy bien,« »Muy bien,« dijo la voz. Ahora cierra los ojos y sube la escalera
»Pero no veo ninguna escalera,« dijo el viejo.
»No importa, haz lo que te digo,« ordenó la voz. El hombre hizo lo que le decian, y tan pronto como hubo cerrado los ojos, descubrió que estaba de parado y, levantando el pie derecho, sintió algo que parecia un escalón debajo de él. Entonces, comenzó a subir lo que parecía ser una escalera. De repente los escalones comenzaron a temblar, se movían muy rapidamente,
»No abras los ojos hasta que yo te lo indique.«, le ordenó la voz.
No había pasado mucho tiempo cuando le ordenó que los abriera. Al hacerlo, se encontró en un lugar que parecía un desierto, con el sol quemando sobre él. Estaba rodeado de cantidades de guijarros de todas clases: rojos, blancos, azules, verdes y amarillos. Parecía estar solo; miró a su alrededor y no vio a nadie.
Pero la voz comenzó de nuevo:
»Toma todas las piedras que puedas, cierra los ojos y baja nuevamente.«
El leñador hizo lo que le decían, cargó todas las piedras que pudo y cuando volvió a recibir orden de abrir los ojos, se encontró: delante de la puerta de su propia casa. Llamó nuevamente a la puerta y, estas vez, su hija le respondio. Al verlo, le preguntó dónde había estado y el padre le contó todo lo ocurrido, aunque la niña, apenas entendió, porque todo le parecía muy confuso.
Entraron en la casa, y la niña y su padre compartieron lo último que les quedaba para comer: que era un puñado de dátiles secos. Cuando terminaron de comer, el leñador creyó oír nuevamente la voz, una voz como la otra que le había dicho que subiera los escalones. La voz dijo:
»A pesar de que tú no lo sabes, has sido salvado por Mushkil Gusha. Recuerda que EL siempre está aquí. Asegúrate de que todos los jueves por la noche comerás unos dátiles, darás otros a alguna persona necesitada y contarás ésta historia. De lo contrario, harás un regalo en su nombre a alguien que ayude a los necesitados. Cuida que la historia de Mushkil Gusha nunca sea olvidada. Si tú haces esto y otro tanto hacen las personas a quienes tú cuentes esta historia, los que tengan verdadera necesidad siempre encontrarán su camino.
El leñador puso en un rincón todas las piedras que había traído del desierto. Le parecieron simples piedras y no supo qué hacer con ellas.
Al día siguiente llevó sus dos enormes atados de leña al mercado y los vendió muy fácilmente, a muy buen precio. Al regresar a su casa, llevó a su hija toda clase de exquisitos manjares, que ella, hasta entonces, jamás había probado.
Cuando terminaron de comer, el leñador le dijo:
»Hija, Ahora te contaré “toda” la historia de Mushkil Gusha. Muskhil Gusha significa el disipador de todas las dificultades. Nuestras dificultades han desaparecido por su intermedio y nunca debemos olvidarlo.«
Durante la semana el hombre siguió como de costumbre, se levantó temprano, fué a las montañas, cortó leña, y la llevó a vender al mercado. Siempre encontró comprador sin dificultad.
Pero, llegó el jueves y, como es común en los hombres, se olvidó contar la historia de Mushkil Gusha. Esa noche, se apagó el fuego en la casa de los vecinos, y como no tenían con que encenderlo; fueron hasta la casa del leñador.
»Dános, por favor, lumbre, de esas maravillosas lámparas que se ven brillar a través de tu ventana.«
»¿Qué lámparas?« preguntó el leñador.
»Ven fuera y verás,« le respondieron. El leñador salió y vio toda clase de luces que brillaban a través de su ventana desde dentro. Entró, y vio que la luz provenia de la pila de guijarros que había traido del desierto. Pero como los rayos eran fríos y resultaba imposible utilizarlos para encender fuego, salió y dijo:
»lo lamento…, no tengo fuego,« y cerro la puerta casi golpeándola en sus narices. Los vecinos, molestos y sorprendidos, regresaron a su casa refunfuñando.
Los vecinos aquí dejan nuestra historia.
El leñador y su hija, se dedicaron a cubrir las brillantes luces con cuanto trapo encontraron, tenian miedo que la gente siguiera viendo los reflejos brillar a traves de la ventana.
A la mañana siguiente, al retirar los trapos, descubrieron que las piedras, eran gemas preciosas. Una por una, fueron llevandolas a las ciudades de los alrededores, donde las vendieron muy fácilmente a muy elevado precio. El leñador, entonces, decidió construir un espléndido palacio para él y su hija. Y eligieron un lugar que quedaba justamente frente al castillo del rey de su país. Poco tiempo después había tomado forma un maravilloso edificio.
El rey tenía una hija muy bella, que al despertar una mañana, vio un castillo que parecía de cuento de hadas frente al de su padre y se quedó sorprendida,
»¿Quién ha construido ese castillo? ¿Con qué derecho hacen algo así frente a nuestra morada sin siquiera haber dado aviso?«
Los sirvientes salieron a averiguar, y, al regresar, le contaron a la princesa toda la historia, tal como la habian escuchado. La princesa, sin comprender del todo, hizo llamar a la hija del leñador, con la intencion de recriminarla, pero cuando se conocieron, se hicieron amigas. Todos los días e iban juntas a jugar y a nadar a un arroyo que había sido construido especialmente para la princesa por orden de su padre.
Poco tiempo después del primer encuentro, la princesa se quitó un hermoso y valioso collar, y lo colgó en la rama de un árbol muy próximo al arroyo. Al salir, olvidó llevárselo y lo dio por perdido, pero luego recapacitando, pensó que la hija del leñador se lo habría robado. Enseguida se lo contó a su padre, quien confiscó el castillo y embargó todos sus bienes; el leñador fue puesto en prisión y la hija fue internada en un orfanatorio.
Como era costumbre en ese país, después de cierto tiempo, el leñador fue sacado de su celda y llevado a una plaza pública encadenado a un poste, con un gran letrero alrededor del cuello que decía:
Esto le ocurre a los que roban a sus reyes.
Al principio, la gente se reunía a su alrededor, burlándose de él y tirándole cosas.
El leñador se sentía muy desdichado. Pero, como es común entre los hombres, pronto se acostumbraron a ver al viejo sentado junto al poste y le prestaban cada vez menos atención. A veces le tiraban restos sucios de comida y otras ni lo miraban.
Un día, escuchó decir que era jueves por la tarde. Y repentinamente recordó que pronto sería la noche de Mushkil Gusha, el disipador de todas las dificultades, y que había olvidado conmemorarlo desde hacía ya tanto tiempo. Tan pronto como tuvo este pensamiento, un hombre caritativo que pasaba, le arrojó una moneda, el leñador lo llamó y le dijo:
»Generoso amigo, me has dado dinero que para mí no es de ninguna utilidad, pues mi condena impide que pueda moverme de aquí, pero si de alguna manera tu generosidad alcanza para ir a comprar unos dátiles y sentarte conmigo a comerlos, yo te quedaría eternamente agradecido. El hombre fue y compró algunos dátiles, y, al terminar de comerlos el leñador le contó la historia de Mushkil Gusha.
»Creo que tú, debes estar loco,« le dijo el hombre generoso, Pero era una persona comprensiva y, a su vez, tenía bastantes dificultades. Se sorprendió, al regresar a su casa, y encontrar que todas sus dificultades habían desaparecido. Esto le hizo empezar a pensar más seriamente acerca de Mushkil Gusha. El hombre generoso aquí, deja nuestra historia.
A la mañana siguiente la princesa volvió al arroyo, y cuando estaba a punto de entrar en el agua, vio algo que parecía ser su collar en el fondo del arroyo. Pero en el momento en que estaba por recogerlo, estornudó, echó su cabeza hacia atrás y vio que lo que había tomado por su collar era sólo su reflejo en el agua, pues el collar estaba colgado en la misma rama donde ella lo había dejado desde hacía ya tiempo.
Tomándolo, corrió angustiada y le contó lo ocurrido al rey. Éste ordenó que el leñador fuera puesto en libertad, se le reintegraran todos sus bienes y se le pidieran públicas disculpas. La niña fue sacada del orfanatorio y en un acto festivo proclamado especialmente, la princesa, condolida por su equivocaión con la hija del leñador le hizo entrega del hermoso y valioso collar, lamentando haber perdido por él, su amistad durante tanto tiempo.
Y así todos fueron felices.

Ésta es tan solo una de las historias de Mushkil Gusha. Mushkil Gusha, es un cuento muy largo, que nunca termina. Tiene muchas versiones; algunas que ni siquiera se llaman historia de Mushkil Gusha o la gente no las conoce. Pero es por causa de Mushkil Gusha, que todas las dificultades van desapareciendo, mientras en cualquiera de sus formas, sea recordada por alguien, en algún lugar del mundo, día y noche, mientas haya gente. Así como su historia recién ha sido relatada.
¿Quiere usted repetir la historia de Mushkil Gusha los jueves por la noche y ayudar así al trabajo de Mushkil Gusha?


Última edición por mariocesar el Jue Oct 11, 2012 7:21 pm, editado 1 vez
avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  charlie boloix el Jue Oct 11, 2012 8:39 am

Un verdadero Relato de la Eternidad. Sin duda lo he de practicar comenzando hoy. Gracias, maestro y amigo Mario.
avatar
charlie boloix

Mensajes : 814
Fecha de inscripción : 20/02/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Guaraní el Jue Oct 11, 2012 8:50 pm

Un bello relato en verdad!!.....una esplendorosa perla que ha tomado la forma de la palabra escrita.......digna de ser compartida eternalmente entre los compañeros.

Gracias x 3!


Guaraní

Mensajes : 692
Fecha de inscripción : 05/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Invitado el Sáb Oct 13, 2012 10:14 am

mi bella mujer duerme a mi lado
el cuento de Mushkil Gusha ha hecho que quede dormidita

por cierto, no se si Mushkil Gusha podra dejarnos campar a mi mujer y a mi por aqui mucho tiempo

hasta entonces disfrutemos

muy bello

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Invitado el Dom Oct 14, 2012 2:13 am

quien es el siguiente?

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

El zapatero perspicaz..

Mensaje  Guaraní el Jue Oct 18, 2012 10:51 am

Un filósofo que tenía un solo par de zapatos pidió al zapatero que se los reparara mientras él
esperaba.

«Es la hora de cerrar», le dijo el zapatero, «de modo que no puedo reparárselos ahora. ¿Por qué no
viene usted a recogerlos mañana?»

«No tengo más que este par de zapatos, y no puedo andar descalzo.»

«Eso no es problema: le prestaré a usted hasta mañana un par de zapatos usados.»}

«¿Cómo dice? ¿Llevar yo los zapatos de otro? ¿Por quién me ha tomado?»

«¿Y qué inconveniente tiene usted en llevar en los pies los zapatos de otro cuando no le importa
llevar las ideas de otras personas en su cabeza?»

* * * *

Guaraní

Mensajes : 692
Fecha de inscripción : 05/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Un relato de Alejandro Dolina....

Mensaje  Guaraní el Jue Oct 18, 2012 11:08 am

El inefable autor de "el Arte de la impostura", en su obra "Crónicas del Angel Gris", nos deja acá este simpático y aleccionador texto:

EL HOMBRE QUE PEDIA DEMASIADO

Satanás: ¿Qué pides a cambio de tu alma?

Hombre: Exijo riquezas, posesiones, honores y distinciones.... Y también juventud, poder, fuerza y salud... Exigió sabiduría, genio, prudencia... Y también renombre, fama, gloria y buena suerte... Y amores, placeres, sensaciones... ¿Me darás todo eso?

Satanás: No te daré nada.

Hombre: Entonces no tendrás mi alma.

Satanás: Tu alma ya es mía. (Desaparece)




Guaraní

Mensajes : 692
Fecha de inscripción : 05/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Invitado el Vie Oct 19, 2012 9:07 pm

Guaraní escribió:Un filósofo que tenía un solo par de zapatos pidió al zapatero que se los reparara mientras él
esperaba.

«Es la hora de cerrar», le dijo el zapatero, «de modo que no puedo reparárselos ahora. ¿Por qué no
viene usted a recogerlos mañana?»

«No tengo más que este par de zapatos, y no puedo andar descalzo.»

«Eso no es problema: le prestaré a usted hasta mañana un par de zapatos usados.»}

«¿Cómo dice? ¿Llevar yo los zapatos de otro? ¿Por quién me ha tomado?»

«¿Y qué inconveniente tiene usted en llevar en los pies los zapatos de otro cuando no le importa
llevar las ideas de otras personas en su cabeza?»

* * * *
Wink

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

El Cura y los regalos....

Mensaje  Guaraní el Vie Oct 19, 2012 11:05 pm

Se celebraba el cumpleaños del párroco, y los niños habían acudido a felicitarle y a llevarle sus
regalos.

El párroco tomó el paquete, envuelto en papel de regalo, que le entregó la pequeña Mary y dijo:

«¡Ah!, ya veo que me has traído un libro...» (El padre de Mary regentaba una librería en la ciudad).

«Síiii!!. ¿Cómo lo sabe Padre?»

«¡Ajajaa!!.....El Padre lo sabe todo...!» - fue la respuesta del religioso.

«Y tú, Tommy, me has traído un jersey», dijo el párroco al recoger el paquete que le entregaba
Tommy. (El padre de Tommy vendía artículos de lana).

«Es verdad!!!», dijo el niño....¿Cómo lo sabe?

«¡Ahh!! el Padre lo sabe todo...!» - repondio el cura-

Y así sucesivamente, hasta que llegó el regalo de Bobby, cuyo envoltorio estaba húmedo (el padre
de Bobby vendía vinos y licores). Y el párroco dijo: «Ya veo que me has traído una botella de
whisky y que se te ha derramado un poco...»

«Se equivoca!!», dijo Bobby, «no es whisky.»

«Bueno, entonces será una botella de ron...» « Tampoco!!.» - dice el niño-

El párroco posa los dedos en la parte húmeda y se lleva uno de ellos a la boca, pero no logra identificar el sabor .

«¿Es ginebra... ?» -volviendo a probar-

«No!!», respondió Bobby. «Le he traído un cachorro.»

Guaraní

Mensajes : 692
Fecha de inscripción : 05/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Miér Ene 23, 2013 10:34 am

Guaraní escribió:Se celebraba el cumpleaños del párroco, y los niños habían acudido a felicitarle y a llevarle sus
regalos.

El párroco tomó el paquete, envuelto en papel de regalo, que le entregó la pequeña Mary y dijo:

«¡Ah!, ya veo que me has traído un libro...» (El padre de Mary regentaba una librería en la ciudad).

«Síiii!!. ¿Cómo lo sabe Padre?»

«¡Ajajaa!!.....El Padre lo sabe todo...!» - fue la respuesta del religioso.

«Y tú, Tommy, me has traído un jersey», dijo el párroco al recoger el paquete que le entregaba
Tommy. (El padre de Tommy vendía artículos de lana).

«Es verdad!!!», dijo el niño....¿Cómo lo sabe?

«¡Ahh!! el Padre lo sabe todo...!» - repondio el cura-

Y así sucesivamente, hasta que llegó el regalo de Bobby, cuyo envoltorio estaba húmedo (el padre
de Bobby vendía vinos y licores). Y el párroco dijo: «Ya veo que me has traído una botella de
whisky y que se te ha derramado un poco...»

«Se equivoca!!», dijo Bobby, «no es whisky.»

«Bueno, entonces será una botella de ron...» « Tampoco!!.» - dice el niño-

El párroco posa los dedos en la parte húmeda y se lleva uno de ellos a la boca, pero no logra identificar el sabor .

«¿Es ginebra... ?» -volviendo a probar-

«No!!», respondió Bobby. «Le he traído un cachorro.»




Ahora que lo pienso ( rara vez lo he hecho) hay un cachorro que se excede en sus parábolas- Esta parábola suya. Maese Guaraní, además de graciosa, me parece predictiva...


avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Miér Ene 23, 2013 10:48 am

En un futuro no muy remoto:


avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  ortxan el Miér Ene 23, 2013 4:57 pm

"Un filósofo que tenía un solo par de zapatos pidió al zapatero que se los reparara mientras él
esperaba.

«Es la hora de cerrar», le dijo el zapatero, «de modo que no puedo reparárselos ahora. ¿Por qué no
viene usted a recogerlos mañana?»

«No tengo más que este par de zapatos, y no puedo andar descalzo.»

«Eso no es problema: le prestaré a usted hasta mañana un par de zapatos usados.»}

«¿Cómo dice? ¿Llevar yo los zapatos de otro? ¿Por quién me ha tomado?»

«¿Y qué inconveniente tiene usted en llevar en los pies los zapatos de otro cuando no le importa
llevar las ideas de otras personas en su cabeza?»

En la germanía del s.XVII se llamaba "calcos" a los zapatos, por lo que...«¿Y qué inconveniente tiene usted en llevar en los pies los zapatos de otro cuando no le importa llevar las ideas de otras personas en su cabeza?».Calcos!!!!!!

ortxan

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 12/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  ortxan el Miér Ene 23, 2013 5:41 pm

El párroco no acertó porque además, en esa època, los animales todavía no tenían alma según la Iglesia.jajajajaja

ortxan

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 12/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  mariocesar el Miér Jul 10, 2013 12:30 pm



Vicente Alcoseri
Hace aproximadamente una hora
El Egrégor original o primigenio-Dioses, Ángeles, y Demonios. Enviado al foro secreto Masónico por el V:.H:: Lázaharo Hael

Los egregores son fuerzas psíquicas o espirituales que el hombre les da sentido e intencionalidad en forma consciente o inconsciente, y lo mismo es posible encontrarlos en un antro de vicio y maldad que en la santidad de un templo, la diferencia es obvia; Las limitaciones y alcances de los egregores son propias de la naturaleza y teatro donde se pretenda trabajar, su potencialidad es alimentada por la intensidad de las fuerzas psíquicas y emotivas que lo generaron o por el continuo sentimiento y pensamiento que le generaron. La relación hombre egregor es un tanto simbiótica donde ambos se atienden y alimentan uno de otro.

Los egregores de las grandes tradiciones que han desaparecido en su aspecto material y objetivo, continúan vivas como ascuas o rescoldos de brasas ardientes en los planos supra físicos y es posible encender en ellos el fuego de nuevas tradiciones o revivir las mismas que lo engendraron.
Las logias no son el aspecto material ni intelectual, estos son soportes para alcanzar la verdadera logia inmaterial que trasciende las anteriores; La palabra exotérico se refiero a lo externo y lo esotérico a lo interno, aquello que permanece oculto en el interior del hombre, su propio ser, espíritu y alma.
El cuerpo físico del hombre es su logia material y su alma es su logia espiritual, y su egregor forma parte de su “aura” como una extensión vibratoria de la naturaleza del alma misma.

Leer más en:
https://groups.google.com/forum/#!searchin/secreto-masonico/oculto$20|sort:relevance/secreto-masonico/rtPN1or3lnc/gMQCS32HFX8J
avatar
mariocesar

Mensajes : 12566
Fecha de inscripción : 03/06/2010

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Fraternidad, egrégora, oportunidad.

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.